Vasitos de tarta de queso y lima sin horno
- Dulce
- Sin prisa
- Sin cocción
Vasitos cremosos y ácidos de lima sobre una base de galleta digestive con mantequilla, sin necesidad de horno. Un postre fresco y luminoso que se prepara con solo unas varillas y la nevera.
- Total
- 4 h 27
- Prep. 25 · Cocción 2 · Reposo 240
- Porciones
- 8
- Dificultad
- Fácil
Practicarás: Batir · Rallar la piel
Instrucciones
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Tritura las galletas digestive hasta obtener migas finas en un robot de cocina, o ciérralas en una bolsa con cierre hermético y pásales el rodillo hasta que no queden trozos grandes.
~5 min
Triturar hasta migas finas y uniformes hace que la base se compacte de forma homogénea y no se desmorone al cortarla.
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Derrite la mantequilla suavemente en un bol colocado sobre otro bol más grande con agua caliente del grifo, removiendo hasta que esté completamente líquida. Mezcla la mantequilla derretida y una pizca de sal con las migas de galleta hasta que la textura parezca arena mojada.
~5 min
La mantequilla derretida recubre las migas y, al enfriarse en la nevera, se solidifica y actúa como un cemento que une la base.
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Reparte la mezcla de migas entre 8 vasos, unos 2 cucharadas en cada uno. Presiona con firmeza con el dorso de una cuchara para formar una capa uniforme.
~5 min
Presionar con firmeza elimina las bolsas de aire y compacta las migas, de modo que la base aguante el peso del relleno sin deshacerse.
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Ralla la piel de 2 limas en un bol de mezcla y luego exprime las 3 limas para obtener unos 90 ml de zumo. Añade la leche condensada y bate con las varillas hasta que quede liso.
~5 min
La acidez del zumo de lima espesa la leche condensada y equilibra su dulzor, dando al relleno su sabor fresco y su cuerpo.
Ralla solo la capa verde exterior de la lima, deteniéndote antes de la parte blanca, que amarga.
Batir Bate en movimientos amplios y constantes para incorporar aire; vigila el momento en que la mezcla forma una cinta suave, porque pasarse la corta y la deja granulada.
Rallar la piel Ralla con presión ligera solo la piel verde, girando la lima para no llegar a la parte blanca; el rallador demasiado apretado arrastra la médula amarga.
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Vierte 300 ml de nata en el bol y bate con constancia durante 3 o 4 minutos, hasta que la mezcla espese y forme una cinta suave que mantenga la forma en las varillas.
~4 min
Batir incorpora aire a la nata y la hace montar; la cinta que mantiene la forma indica que ha alcanzado el punto justo sin cortarse.
Si la nata queda líquida después de batir, enfría el bol y las varillas y bate otro minuto; la nata fría monta más rápido.
Batir Bate en movimientos amplios y constantes para incorporar aire; vigila el momento en que la mezcla forma una cinta suave, porque pasarse la corta y la deja granulada.
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Reparte la crema de lima con una cuchara sobre las bases de galleta, dividiéndola de forma uniforme. Da un golpe suave a cada vaso sobre la encimera para asentar la superficie.
~3 min
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Enfría los vasitos sin tapar durante 4 horas, hasta que la crema esté completamente cuajada y fría.
~240 min
El frío hace que la grasa de la nata se solidifique y la mezcla cuaje, fijando la forma y la textura cremosa del postre.




