Cuencos de natillas horneadas con fresas
- Dulce
- Horno
Natillas horneadas y sedosas con fresas frescas incorporadas, cuajadas suavemente en el horno hasta que apenas tiemblan. Un postre ligero y afrutado en el que las fresas son las protagonistas.
- Total
- 88 min
- Prep. 15 · Cocción 43 · Reposo 30
- Porciones
- 8
- Dificultad
- Media
Practicarás: Templar los huevos · Batir
Instrucciones
-
Calienta el horno a 160 °C. Engrasa 8 ramequines con los 20 g de mantequilla y colócalos en una fuente de horno.
~5 min
-
Limpia las 300 g de fresas y córtalas en trozos de 1 cm. Reserva 8 trocitos pequeños para decorar y reparte el resto entre los ramequines.
~8 min
-
Bate los 4 huevos con los 100 g de azúcar, los 30 g de harina, 1 cucharadita de vainilla y una pizca de sal en un bol hasta que quede una mezcla homogénea. Vierte los 400 ml de nata y bate solo hasta integrar.
~5 min
Batir en exceso incorpora aire y provoca burbujas y una textura esponjosa en lugar de sedosa; mezclar justo hasta integrar mantiene la crema lisa.
Batir Bate con las varillas hasta que la mezcla quede lisa y sin grumos, pero detente en cuanto incorpores la nata para no meter aire.
-
Cuela la mezcla de natillas con un colador fino sobre las fresas, llenando cada ramequín hasta tres cuartos de su capacidad. Vierte 500 ml de agua caliente en la fuente de horno hasta que llegue a la mitad de los lados de los ramequines.
~5 min
El baño maría transmite el calor del horno de forma suave y uniforme, de modo que los huevos cuajan sin curdarse ni agrietarse.
Cuela la base de las natillas para atrapar cualquier resto de clara de huevo, que es lo que hace que las natillas horneadas queden granuladas.
Templar los huevos El baño maría y el horno suave cuajan los huevos poco a poco; vigila que el centro aún tiemble, señal de que no se han pasado.
-
Hornea hasta que las natillas estén cuajadas en los bordes pero todavía tiemblen ligeramente en el centro, de 30 a 35 minutos.
~35 min
El centro debe quedar apenas tembloroso porque seguirá cuajando con el calor residual al sacarlo del horno; si se hornea hasta que esté firme del todo, quedará seco.
Las natillas están listas cuando un toque suave hace que el centro ondule como una gelatina cuajada; si se agrietan, el horno estaba demasiado caliente o se hornearon demasiado tiempo.
Templar los huevos El baño maría y el horno suave cuajan los huevos poco a poco; vigila que el centro aún tiemble, señal de que no se han pasado.
-
Saca los ramequines del baño maría y déjalos enfriar a temperatura ambiente durante 30 minutos. Decora cada uno con un trocito de fresa reservado antes de servir.
~30 min




