Bol de yogur con mango y lima
- Dulce
- Rápido
- Sin cocción
Un bol de yogur frío y cremoso con mango dulce y un toque brillante de lima. Se prepara en minutos y no necesita nada de cocción.
- Total
- 13 min
- Prep. 8 · Reposo 5
- Porciones
- 1
- Dificultad
- Fácil
Practicarás: Equilibrar con ácido · Rallar la piel
Instrucciones
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Saca 150 g de mango congelado del congelador y déjalo reposar en un bol pequeño a temperatura ambiente durante 5 minutos, hasta que los trozos se ablanden ligeramente pero sigan fríos.
~5 min
Un deshielo breve basta para quitar el hielo duro sin que el mango pierda el frío que contrasta con el yogur.
El mango congelado es más dulce y blando que el mango fresco firme: dejarlo descongelar solo 5 minutos evita los trozos helados y mantiene el frío frente al yogur.
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Mientras se espera el paso 1
Mientras el mango se ablanda, pon 200 g de yogur en un bol de servir. Corta la lima por la mitad, exprime 1 cucharada de zumo de lima sobre el yogur, añade 1 cucharada de miel y remueve hasta que quede liso y brillante.
~3 min
El ácido de la lima y la miel alisan la proteína del yogur y le dan brillo y equilibrio entre dulce y ácido.
Ralla la lima antes de exprimirla y mezcla la ralladura con el yogur para un bol más intenso y aromático.
Equilibrar con ácido Añade el zumo de lima poco a poco y prueba: debe realzar el dulzor del mango y la miel sin dominar. Si te pasas de ácido, corrige con un poco más de miel.
Rallar la piel Ralla solo la parte amarilla de la piel, sin llegar a la parte blanca amarga. Usa un rallador fino y una presión ligera para obtener hebras aromáticas y no pulpa.
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Corta el mango ablandado en trozos de 1,5 cm sobre una tabla de cortar.
~3 min
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Reparte los trozos de mango sobre el yogur, añade un poco de ralladura de lima si quieres y cómelo mientras el mango siga frío.
~2 min
Rallar la piel Ralla solo la parte amarilla de la piel, sin llegar a la parte blanca amarga. Usa un rallador fino y una presión ligera para obtener hebras aromáticas y no pulpa.




