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Tarta helada de bizcochos de soletilla, mascarpone y fresas

  • Dulce
  • Sin cocción

Capas de bizcochos de soletilla empapados en almíbar de limón con mascarpone batido y fresas frescas. Un postre sin horno que necesita unas horas en la nevera para ablandarse hasta poder comerse con cuchara.

Total
4 h 25
Prep. 25 · Reposo 240
Porciones
4
Dificultad
Fácil

Practicarás: Batir · Rallar la piel

Instrucciones

  1. Remueve 120 ml de agua con 40 g de azúcar en un bol hasta que el azúcar se disuelva. Incorpora la ralladura y el zumo del limón. Deja que el almíbar se enfríe por completo.

    ~8 min

  2. Mientras se espera el paso 1

    Mientras se enfría el almíbar, limpia las fresas y córtalas en rodajas de unos 5 mm de grosor. Reserva unas cuantas rodajas para la superficie.

    ~5 min

  3. Bate el mascarpone con los 30 g de azúcar restantes hasta que quede liso y ligeramente espeso.

    ~4 min

  4. Mojar cada bizcocho de soletilla brevemente en el almíbar de limón ya frío, unos 1 segundo por cada lado, de modo que quede húmedo pero sin deshacerse, y forra con ellos el fondo de una fuente cuadrada de 20 cm en una sola capa.

    ~5 min

  5. Extiende la mitad del mascarpone sobre los bizcochos y añade la mitad de las fresas en rodajas en una capa uniforme. Repite con una segunda capa de bizcochos mojados, el resto del mascarpone y las fresas restantes.

    ~3 min

  6. Tapa la fuente y deja enfriar en la nevera al menos 4 horas, hasta que los bizcochos estén blandos y las capas se mantengan unidas al cortar.

    ~240 min

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