Ensalada de atún y alubias blancas al limón
- Salado
- Rápido
- Italiana
- Ligero
- Sin cocción
Una ensalada italiana sin cocción de alubias blancas cremosas, atún desmigado, tomates cherry dulces y rúcula picante, realzada con la ralladura y el zumo de limón. Ligera, rica en proteínas y lista en minutos.
- Total
- 15 min
- Prep. 15
- Porciones
- 2
- Dificultad
- Fácil
Practicarás: Emulsionar · Rallar la piel
Instrucciones
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Escurre las alubias blancas en un colador y déjalas reposar para que salga el líquido sobrante. Corta los tomates cherry por la mitad y la cebolla roja en láminas finas.
~5 min
Escurre bien las alubias blancas y sécalas con un paño si las ves húmedas, para que el aliño de limón se adhiera a ellas en lugar de acumularse en el fondo del cuenco.
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Ralla la piel del limón en un cuenco pequeño y exprime después 2 cucharadas de su zumo. Bate con unas varillas el aceite de oliva, la sal y la pimienta negra hasta que el aliño parezca ligeramente espesado.
~3 min
Batir hace que el aceite y el zumo se emulsionen en una salsa estable que se adhiere a las alubias en lugar de separarse.
Ralla el limón antes de exprimirlo y toma solo la capa amarilla: la parte blanca de debajo es amarga y apaga el frescor del cítrico.
Emulsionar Bate el zumo con el aceite en un hilo constante hasta que espese y se vea brillante; si se corta, añade unas gotas de agua y sigue batiendo.
Rallar la piel Ralla solo la capa amarilla ejerciendo poca presión y girando el limón; si asoma lo blanco, detente, porque amarga el aliño.
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Pon las alubias blancas, los tomates cherry y la cebolla roja en el cuenco de mezclar y vierte encima el aliño de limón. Remueve con suavidad para que las alubias queden enteras.
~3 min
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Desmiga el atún en el cuenco en trozos grandes e incorpóralo con mano ligera para que no se deshaga en una pasta.
~2 min
Remover con delicadeza mantiene los trozos grandes de atún, que conservan su textura y no se convierten en una pasta desmenuzada.
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Añade la rúcula y remueve solo hasta que las hojas queden brillantes con el aliño. Prueba y añade una pizca más de sal si las alubias lo necesitan, y sirve enseguida.
~2 min
La rúcula se ablanda y pierde su textura crujiente con el aliño, así que se añade al final y se sirve de inmediato.




