Ensalada mediterránea de tomate y pepino con orégano y feta
- Salado
- Rápido
- Mediterránea
- Ligero
- Sin cocción
Pepino fresco y tomates maduros mezclados con cebolla roja en juliana fina, aceitunas y feta, aliñados con una vinagreta de orégano y aceite de oliva. Una ensalada ligera sin cocción que se prepara en pocos minutos.
- Total
- 15 min
- Prep. 15
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
Practicarás: Emulsionar · Sazonar por capas
Instrucciones
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Corte los tomates en gajos de 2 cm y el pepino en medias lunas de 1 cm. Corte la cebolla roja en aros partidos muy finos.
~6 min
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En un bol pequeño, bata 3 cucharadas de aceite de oliva con 1 cucharadita de orégano, 0,5 cucharaditas de sal y 0,25 cucharaditas de pimienta negra hasta que el aliño quede bien ligado.
~2 min
Batir enérgicamente dispersa el aceite en gotas finas y lo emulsiona con la sal y el orégano, evitando que se separe sobre la ensalada.
Emulsionar Bata el aceite en un hilo fino y constante mientras mezcla para que se integre en gotas pequeñas; si lo echa de golpe, el aliño se separará.
Sazonar por capas Aliñe la base con sal y pimienta y reserve el orégano final para la superficie; así cada bocado queda sazonado sin que el feta lo cargue todo de sal.
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Ponga los tomates, el pepino y la cebolla roja en una ensaladera grande, vierta el aliño por encima y mezcle con cuidado para que se impregnen.
~2 min
Salar los tomates y el pepino unos minutos antes de aliñar hace que suelten su jugo; esos jugos se mezclan con el aceite de oliva y forman un aliño ligero y sabroso en el fondo del bol.
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Desmigue el feta sobre la ensalada y reparta las aceitunas. Espolvoree con las 0,5 cucharaditas de orégano restantes y sirva.
~5 min
Añadir el feta y el orégano al final mantiene el contraste de texturas y conserva el aroma del orégano, que se pierde si se mezcla demasiado.
Desmigar el feta con las manos en lugar de cortarlo da trozos irregulares y rugosos que retienen mejor el orégano y recogen el aliño mejor que los cubos perfectos.
Sazonar por capas Aliñe la base con sal y pimienta y reserve el orégano final para la superficie; así cada bocado queda sazonado sin que el feta lo cargue todo de sal.




