Calabazas rellenas de sopa de calabaza con picatostes de Gruyère
- Salado
- Reconfortante
- Horno
Calabazas pequeñas enteras asadas hasta que estén tiernas, rellenas de una sopa de calabaza cremosa y ajada, y coronadas con picatostes dorados de Gruyère. Un plato principal contundente y reconfortante para Halloween.
- Total
- 1 h 50
- Prep. 25 · Cocción 75 · Reposo 10
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
Practicarás: Asar · Cocer a fuego lento
Instrucciones
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Calienta el horno a 200 °C. Corta las tapas de las 2 piezas de calabaza y vacía las semillas y las fibras sueltas, reservando las tapas como tapaderas.
~10 min
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Coloca las calabazas vaciadas y sus tapas en una bandeja de horno, unta el interior con 1 cucharada de aceite de oliva y sazona con 0,5 cucharaditas de sal. Asa hasta que la pulpa esté tierna al pincharla con un cuchillo, unos 35 a 40 minutos.
~40 min
Asar las calabazas con la abertura hacia arriba permite que los bordes se caramelicen y que la piel mantenga su forma para poder rellenarlas.
Asa las calabazas con la abertura hacia arriba para que sus bordes se caramelicen y las cáscaras mantengan su forma para rellenarlas.
Asar Asa a temperatura alta y deja espacio entre piezas para que el calor circule y se doren en vez de cocerse al vapor; vigila el punto dorado.
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Mientras se cocina el paso 2
Mientras se asan las calabazas, pela y pica groseramente la cebolla y el ajo. Mézclalos con la otra 1 cucharada de aceite de oliva en una bandeja pequeña y ásalos junto a las calabazas hasta que estén blandos y ligeramente dorados, unos 20 minutos.
~20 min
Asar Asa a temperatura alta y deja espacio entre piezas para que el calor circule y se doren en vez de cocerse al vapor; vigila el punto dorado.
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Saca la mayor parte de la pulpa de la calabaza asada a una batidora, dejando una pared de 1 cm dentro de cada cáscara. Añade la cebolla y el ajo asados, 300 ml de agua, 150 ml de nata, 0,5 cucharaditas de sal y 0,5 cucharaditas de pimienta negra. Tritura hasta obtener una crema lisa, añadiendo un chorrito más de agua si hace falta para que la sopa se pueda verter.
~8 min
Triturar la pulpa asada con el líquido caliente emulsiona la nata con la fibra de la calabaza y da una textura sedosa sin grumos.
Cocer a fuego lento Tritura con el líquido caliente y ajusta la textura poco a poco; si añades demasiada agua de golpe, la sopa queda aguada y pierde cuerpo.
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Ralla el gruyère. Corta el pan en cubos de 2 cm, mézclalos con los 50 ml de nata restantes y la mitad del gruyère, y extiéndelos en una bandeja de horno. Hornea hasta que el pan esté dorado y el queso se haya fundido, unos 10 minutos.
~10 min
La nata empapa el pan y el queso fundido forma una costra que dora y cruje, mientras el interior queda tierno.
Asar Asa a temperatura alta y deja espacio entre piezas para que el calor circule y se doren en vez de cocerse al vapor; vigila el punto dorado.
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Vierte la sopa triturada en las cáscaras de calabaza, cubre con el gruyère restante y hornea hasta que la sopa esté caliente y el queso burbujee y se dore, unos 12 minutos.
~12 min
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Deja reposar las calabazas rellenas 10 minutos antes de servirlas con los picatostes de Gruyère y las tapas de calabaza al lado.
~10 min
El reposo permite que la sopa se asiente y baje de temperatura, de modo que la cáscara no queme al servirla.




