Costillas de cerdo a la parrilla con pimientos dulces y ensalada de col
- Salado
- Sin prisa
- Barbacoa
Costillas asadas lentamente a la parrilla sobre calor indirecto y luego glaseadas con una reducción pegajosa de azúcar moreno y salsa barbacoa hasta que brillan. Los pimientos dulces se asan junto a ellas y una ensalada de col fresca equilibra el plato.
- Total
- 1 h 35
- Prep. 20 · Cocción 65 · Reposo 10
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Media
Practicarás: Asar a la parrilla · Bañar con su jugo
Instrucciones
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Seca las costillas de cerdo con papel de cocina y córtalas en secciones de 3 costillas para que quepan en la barbacoa. Sazónalas por todos lados con 1,5 cucharaditas de sal y 1 cucharadita de pimienta negra.
~10 min
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Enciende la barbacoa y prepárala para calor indirecto: las brasas arrimadas a un lado, o solo los quemadores de un lado, con la tapa puesta. Buscas una zona de calor medio-bajo de unos 150 °C.
~15 min
El calor indirecto cocina las costillas lentamente sin que la grasa gotee sobre las brasas y se queme, lo que daría un sabor amargo y ahumado.
Asar a la parrilla Domina las dos zonas de calor: cocina al lado frío con la tapa puesta y usa el lado caliente solo para dorar al final. Vigila la temperatura y evita que la grasa gotee sobre las brasas.
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Mientras se cocina el paso 2
Mientras se calienta la barbacoa, pela y ralla finamente los dientes de ajo en un cuenco pequeño. Añade el azúcar moreno y la salsa barbacoa y remueve para hacer un glaseado pegajoso.
~5 min
El azúcar moreno y la salsa barbacoa se espesan al calentarse, y el ajo rallado fino se reparte de forma uniforme para que no queden trozos que se quemen.
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Coloca las costillas con el hueso hacia abajo en el lado frío de la barbacoa, tapa y cocina hasta que la carne se retraiga del hueso y alcance 88 °C en la parte más gruesa, dándoles la vuelta una vez a mitad de cocción.
~50 min
El colágeno de las costillas necesita tiempo a temperatura moderada para fundirse en gelatina, y por eso la carne se vuelve tierna y se separa del hueso.
Si tus costillas tienen más de 3 cm de grosor, dales 10 a 15 minutos más en el lado frío y vuelve a comprobar la temperatura en lugar de subir el fuego.
Asar a la parrilla Domina las dos zonas de calor: cocina al lado frío con la tapa puesta y usa el lado caliente solo para dorar al final. Vigila la temperatura y evita que la grasa gotee sobre las brasas.
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Mientras se cocina el paso 4
Mientras se hacen las costillas, corta los pimientos por la mitad, quítales las semillas, córtalos en trozos de 3 cm y mézclalos con 1 cucharada de aceite de oliva. Ásalos en el lado caliente 4 minutos por cada lado hasta que estén chamuscados y tiernos, y resérvalos.
~8 min
Asar a la parrilla Domina las dos zonas de calor: cocina al lado frío con la tapa puesta y usa el lado caliente solo para dorar al final. Vigila la temperatura y evita que la grasa gotee sobre las brasas.
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Pinta las costillas por todos lados con el glaseado y pásalas al lado caliente 2 minutos por cada lado hasta que estén pegajosas y ligeramente chamuscadas, pintándolas una vez más. Vigílalas de cerca para que el azúcar no se queme.
~4 min
El calor directo final carameliza el azúcar del glaseado y crea esa costra brillante y pegajosa, pero el azúcar se quema en segundos, así que hay que estar atento.
Pinta el glaseado solo al final: el azúcar moreno se quema en minutos sobre calor directo, así que mantén las costillas en el lado frío hasta que estén casi hechas.
Asar a la parrilla Domina las dos zonas de calor: cocina al lado frío con la tapa puesta y usa el lado caliente solo para dorar al final. Vigila la temperatura y evita que la grasa gotee sobre las brasas.
Bañar con su jugo Pinta el glaseado en capas finas y solo al final, girando las costillas para que se impregnen por igual. Si el azúcar empieza a oscurecerse demasiado, retíralas del calor de inmediato.
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Deja reposar las costillas glaseadas en una tabla 10 minutos y luego córtalas entre los huesos. Sirve con los pimientos asados y la ensalada de col al lado.
~10 min
Al reposar, los jugos se redistribuyen por la carne y no se pierden al cortarla, de modo que las costillas quedan más jugosas.




