Tortita de mantequilla y limón al horno para uno
- Dulce
- Horno
Una tortita al horno de ración individual, con miga densa y cremosa, realzada con ralladura de limón y un chorrito de su zumo. Se hornea en una fuente pequeña mientras el horno se calienta, así que no hace falta la vitrocerámica.
- Total
- 31 min
- Prep. 8 · Cocción 18 · Reposo 5
- Porciones
- 1
- Dificultad
- Fácil
Practicarás: Rallar la piel · Batir
Instrucciones
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Pon el horno a 200 °C y coloca la mantequilla en una fuente pequeña apta para el horno. Mete la fuente en el horno de 3 a 4 minutos, hasta que la mantequilla esté completamente derretida y empiece a oler a avellana. Sácala y muévela en círculos para engrasar la base y las paredes.
~4 min
La mantequilla caliente crea una película grasa que evita que la masa se pegue y favorece que los bordes se doren y suban.
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Mientras se cocina el paso 1
Mientras se derrite la mantequilla, ralla el limón finamente hasta obtener aproximadamente 1 cucharadita de ralladura; luego córtalo por la mitad y exprime 1 cucharada de zumo. Mantén la ralladura y el zumo por separado.
~3 min
Rallar la piel Ralla solo la parte amarilla de la piel, sin llegar a la parte blanca, que amarga; usa un rallador fino y gira el limón para no arrastrar la médula.
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En un bol, bate los 2 huevos con las 2 cucharadas de azúcar, una pizca de sal y la ralladura de limón durante aproximadamente 1 minuto, hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla se aclare. Incorpora batiendo los 40 g de harina y después los 60 ml de agua, hasta obtener una masa lisa y líquida.
~1 min
Batir hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla se aclare incorpora aire y da una miga más ligera y uniforme.
Batir Bate enérgicamente en círculos amplios hasta que la mezcla palidezca y el azúcar se disuelva; incorpora la harina sin grumos y sin batir en exceso.
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Vierte la masa en la fuente caliente engrasada. Hornea a 200 °C de 15 a 18 minutos, hasta que los bordes estén hinchados y dorados y el centro esté cuajado pero aún ligeramente blando al presionarlo.
~18 min
El horno fuerte hace que los bordes se inflen y doren mientras el centro cuaja despacio, logrando una textura cremosa.
El centro debe ceder ligeramente bajo el dedo al sacarla del horno; termina de cuajar mientras reposa, lo que mantiene la miga densa y cremosa en lugar de seca.
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Rocía la tortita caliente con la 1 cucharada de zumo de limón. Déjala reposar 5 minutos para que se asiente; luego despega los bordes con una cuchara y deslizarla sobre un plato.
~5 min
El reposo permite que el centro termine de cuajar y que la miga se asiente antes de desmoldarla.
Añadir el zumo de limón después del horneado conserva su frescura, ya que el calor apaga la nota cítrica fresca.




